09 March 2007

MAULLIDOS MELANCÓLICOS


Después de un largo período de ausencia, hará un par de días llegó la dueña del bar-pensión. Apareció acompañada con su pareja, su inconfundible coche de color cantón y un montón de equipaje. Desde entonces, no he vuelto a ver al hombre de la pensión. Ni rastro de él. Está desaparecido.

Este medio día he visto cómo la pareja aparcaba el coche y se disponía a entrar en la pensión. La dueña, la cual sostenía una voluminosa agenda, ha abierto la puerta del nidito puteril y una bola de pelo naranja ha penetrado entre sus piernas: el gato Marinica. No, no os asustéis. Sus vísceras no salpicaron mis prismáticos delatadores. No consiguió escaparse, aunque ésa parecía ser la nostálgica intención del animal.

Todo apunta a que la pareja de bollycaos ha vuelto a tomar las riendas del negocio. A las pocas horas de aterrizar en la pensión, observé cómo la dueña salía a tirar diversas bolsas de basura industriales, tarea llevada a cabo, hasta el momento, por el hombre de la pensión. ¿Qué ha sido de él? ¿Se encuentra acorralado en su habitación? No, imposible. Antes de hacerse cargo de la pensión solía salir para tomar el aire, fumar un cigarrillo, y llamar a su familia. ¿A dónde ha huido? ¿Estará de viaje en Rumania? ¿Volverá a la mítica pensión? ¿Le habrán cambiado el nombre a Marinica por su evidente parecido fonético con ‘Mariquita’ y haber herido el sentimiento homo-festivo de la pareja?

Marinica echa de menos a su dueño. Le espera ansioso tumbado en la puerta de la pensión. Cualquier ruido, toque de puerta o timbre, susurros o risas, despiertan su alerta. ¿Será él?

El letrero de neón vuelve a estar fundido, la ausencia de El hombre de la pensión es un hecho. La espera se prolonga, se hace eterna, aguda, punzante, pero esperanzadora. La esperanza es lo último que se pierde, dicen algunos. Mentira, lo último, lo único que se pierde es la vida.

La historia parece haber llegado a su fin. La próxima entrega será el desenlace final de ‘El hombre de la pensión’ o bien, quién sabe, si su ‘Volver’ se materializa, el culebrón voyeurista continuará marcando mi eventual VÓMITO LITERARIO.

3 comentarios:

Maria Del said...

En las templadas noches primaverales, te veremos en el parque mientras cavas buscando el cuerpo del hombre de la pensión, el perro rastreará, tu madre sujetará la linterna mientras MArinica observe desde el pollete de la ventana y los dueños de la pensión discutan sobre si apretar o no el gatilllo de la escopeta que te apunta.
Si no volvemos a saber de tí, temeré lo peor

lamalaeducacion said...

La has clavado.

ccfbcn said...

Moltes gràcies pel teu missatge :)
L'he vist fa una estona, ja que gairebé sempre tinc el mòbil espanyol a casa i ho veig tard. Aquest peli la tinc aquí en DVD i la veuré d'aquí poc, espero !

Cuida't... i una llàstima que sigui la fi del hombre de la pensión!